KAOTICA EYEBALL

Desde el mismo momento en que uno se plantea ser locutor on-line, son muchas las dudas que te asaltan; evidentemente la mayoría de aspecto técnico: qué tipo de micro usar, tarjeta de sonido, software informático y así un largo etcétera. Pero siempre hay una gran preocupación respecto al tratamiento acústico del estudio.

Que duda cabe que sin un buen estudio de grabación, por muy buena voz o buen equipo que se tenga, sin lo primordial, el aislamiento e insonorización, todo lo demás queda en un segundo plano. Y lo digo por experiencia ya que cuando empiezas en este negocio poca importancia se le da a ese aspecto, te centras más en lo bien que quieres que quede tu voz. Craso error, ya que enseguida te das cuenta de que o inviertes, o la mayoría de tus proyectos te los van a echar por tierra por mucha técnica o muy bonita voz que tengas. Todo dependerá de lo escrupuloso que sea el estudio que te haya contratado para que pongas voz a su proyecto, y afortunadamente a día de hoy los estándares son muy altos.

En este artículo no me quiero centrar en cómo montar un estudio de grabación ya que hay mucha información por ahí al respecto. Sin embargo, poco se ha dicho de los problemas que le surgen al locutor on-line cuando tiene que abandonar su estudio durante unos cuantos días ( ya sea por vacaciones o cualquier otro motivo) y necesita imperiosamente llevar consigo a cuestas su home-studio ( es lo que tiene ser autónomo).

En mi caso siempre intento cerrar todos los proyectos antes de salir de vacaciones para no tener que preocuparme de esos problemas. Afortunadamente este negocio va a más y lo he notado. E-mails durante todo el mes de agosto o en plena campaña navideña son indicadores de que esto no para. Ante esta situación has de volver a invertir en calidad sonora, tus estándares no pueden bajar ni un ápice porque podrías perder clientes. Yo lo tengo claro, ante la duda a grabar dento de un armario ropero de un hotel ( que sea grande, claro) o una toalla que te cubra la cabeza…Imagino que muchos sabéis de qué hablo.

Evidentemente esas incómodas soluciones son para salir del paso. Así que por lo que pueda venir acabo de adqurir recientemente el Eyeball de Kaotica. Se trata de una pequeña esfera confeccionada con los mismo materiales de los que están hechos los paneles acústicos de un estudio de grabación; diferentes tipos de espumas. Se ha de utilizar con micros de condensador y “promete” una calidad sonora similar a la de un estudio profesional donde sea que te encuentres. Su instalación es simple, introduces el micro por el agujero hasta que haga tope ( se puede usar indistintamente con pie de micro o con los girables de escritorio) y listo para grabar. Además incluye su propio filtro anti pop, dotando al gadget de un diseño muy atractivo y futurista.
Ahora, de diseños no vive un locutor, así que si no promete lo que dice su utilidad es nula. Yo ya lo he probado ¿ valoración? Lejos de ser óptimo.

En lo que se refiere al precio, es muy caro. A todo esto hay que añadir los impuestos de aduanas, lo traen de Canadá, que a mi parecer son una barbaridad.
Visto lo visto ( o mejor dicho oído), voy a tener que seguir probando nuevas combinaciones para evitar esos ecos tan poco profesionales cuando estás fuera de tu estudio.

Lo mejor es que saquéis conclusiones por vosotros mismos. He grabado cuatro audios, los dos primeros en una habitación sin tratar acústicamente ( lo que podría ser una habitación de hotel), el primero a pelo y el segundo usando el eyeball. En los dos siguientes el mismo proceso pero en un home-studio. Para apreciar más la diferencia es recomendable el uso de auriculares.

¡Espero opiniones!

En breve más artículos.